Palabras de Juramentación de la Ministra de Ciencia y Tecnología, Dra. Marlene Yadira Córdova, Palacio de Miraflores, 30 de Abril de 2003.
Hoy están aquí mis hijos, mi esposo, mi familia cerca y lejos, mis amigos de la vida -UCV, Comunidades, Investigadores, compañeros del Ministerio de Ciencia y Tecnología- y está usted, Señor Presidente. Pero, sobre todo, está nuestro pueblo que cree en esta transformación y que crea todos los días los modos de construir lo nuevo.
A todos les digo que acabo de formalizar con un juramento un aspecto de lo que ha sido un compromiso de vida. Un compromiso que está más allá de la responsabilidad que hoy asumo como Ministra de Ciencia y Tecnología, para colocarse en el espacio de construcción de un nuevo modo de vivir en democracia, de un nuevo modo de avanzar hacia el futuro, de un nuevo modo de hacer de la vida un tiempo para trabajar por la máxima felicidad de un pueblo. Esto es un norte para el andar y es también un norte para esta nueva tarea, para esta otra parte del compromiso.
El contexto en el cual tomo esta responsabilidad y que se convierte en determinante para las cadenas de decisiones que asumiremos de aquí en adelante, está caracterizado en el plano mundial por:
* Desigual apropiación de la riqueza que provoca que de un poco más de seis mil millones de habitantes en el mundo, aproximadamente el 76% viva en condiciones de pobreza. Para Venezuela significa más de 70% de pobreza acumulada.
* Entre 5 y 7 millones de hectáreas cultivables desaparecen cada año por desertización.
* Alto desarrollo científico-tecnológico con impacto desigual en la calidad de vida, lo cual mantiene o acrecienta las brechas existentes.
* Desarrollo tecnológico sujeto a las leyes del mercado.
* Revolucionario desarrollo de las comunicaciones y las tecnologías que le dan soporte al nuevo modelo de economía globalizada, lo cual supone también el advenimiento de riesgos de identidad, oportunidad, transparencia y protagonismo social.
* Contaminación y cambio climático con graves riesgos para el planeta.
* Daños a la biodiversidad por fuertes impactos a la mayoría de los hábitat del mundo.
* Modificaciones de los referenciales geopolíticos que tienen al petróleo como eje, y búsqueda de fuentes alternas de energía.
Y en cuanto al contexto nacional, éste se caracteriza por:
* Cambios institucionales del sistema de administración pública.
* Transformaciones políticas con emergencia de nuevos actores que modifican el mapa de relaciones del sistema de poder.
* Profunda crisis de financiamiento para el gasto público, tanto ordinario como extraordinario, con impactos en el Ministerio de Ciencia y Tecnología.
* Intensa movilización en términos de participación según la carta magna de 1999.
* Exigencias sobre el sistema de Ciencia y Tecnología (C y T) para un mayor compromiso con el nuevo modelo de desarrollo del país.
La complejidad de este proceso hizo que me planteara como eje estratégico de gestión, el de propiciar condiciones para que el conocimiento comience a formar parte consciente y esencial de la vida de este pueblo.
Se trata de mover el centro de gravedad de Lo que tradicionalmente se ha manejado como aporte de la C y T: de una visión exclusivamente centrada en sus productos científicos y tecnológicos, a otra visión que construya nuevos resultados, tal vez intangibles, pero trascendentes como para hacer que el conocimiento se convierta en parte constitutiva del desarrollo endógeno sustentable e integral.
Desde el año 1999 -cuando se definió en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela el art. 110, donde se declaró de interés público la Ciencia, la Tecnología y la Innovación (CTI), así como las tecnologías de información- hemos venido tejiendo un sistema de CTI que sobrepasa lo que se había manejado como sector científico-tecnológico. Allí está la primera distinción: pasamos de ser entendidos como un sector a buscar camino para ser un sistema complejo que se realiza en cada uno de los componentes de la sociedad venezolana.
La segunda es que pasamos a tener un Ministerio de Ciencia y Tecnología, lo que le ha dado espacio de visibilidad a los temas científico-tecnológicos en el ámbito de las decisiones de políticas públicas.
La tercera es la Ley de Ciencia y Tecnología, instrumento de trabajo para construir el sistema nacional de CTI, que abre un marco de posibilidades para nuevos mecanismos de financiamiento que hagan menos vulnerable la asignación de recursos para C y T.
Al lado de esta Ley están la Ley de Firmas y Datos Digitales, el decreto 825 y las otras leyes y normas que en su conjunto constituyen herramientas para andar en el siglo XXI: internet, seguridad digital, etc.
Como proyectos concretos están:
* Concluir el Sistema de Detección de Sismos más moderno de América Latina.
* Modernizar las 80 Alcaldías, como una manera de contribuir con un mejor gobierno local y cumplir con los preceptos constitucionales de transparencia, eficiencia y rendición de cuentas, en lo cual pueden contribuir las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC).
* Fortalecimiento de los Comité Locales de Planificación Pública (CLPP) dentro del Proyecto.
* Seguir articulando energías para emular el trabajo realizado en el campo de la Biotecnología, la cual ha elevado las fortalezas del país en recursos y soluciones tales como: vacunas, semillas, antígenos y medicamentos.
* Continuar trabajando para fortalecer y ampliar nuestras líneas de investigación en petróleo, gas y energías alternas.
* Incrementar, a través de nuestra línea de fortalecimiento a la PYME, el esfuerzo por echar a andar mecanismos que permitan el apoyo tecnológico a través de las redes de innovación productiva, poniendo énfasis en la soberanía y seguridad alimentaria. Y a partir de ahora desarrollaremos, además, la sociedad de garantías recíprocas para las TIC.
* Seguir trabajando fuertemente tratando de construir opciones que garanticen la protección del conocimiento tradicional indígena y campesino en el marco de los derechos colectivos.
* Democratizar el acceso a las TIC, formando gente para las necesidades de innovación en todos los terrenos de la vida nacional.
* Continuar formando gente en el 4° nivel en todas las áreas del desarrollo.
No obstante, nada de esto ni de muchos otros proyectos tendrá impacto si no encontramos los mecanismos para que el conocimiento baje desde el lugar donde se genera hasta el lugar donde se usa de manera direccionada y no azarosa. Hay que crear los mecanismos de transferencia.
Es necesario lograr que la gente se apropie de una cultura que hace que la producción, transferencia y uso del conocimiento sea algo para elevar su calidad de vida cotidiana. Esa es la sociedad del conocimiento.
Para ello se requiere que los códigos en los que se basa la dinámica de generación y circulación de saberes académico-tecnológicos inicien un camino de democratización y de encuentro con la realidad que lo reclama.
El Ministerio se ha colocado en la sociedad venezolana como un facilitador institucional para el desarrollo del conocimiento, para la conexión entre ofertas y demandas y para lograr nuevos espacios de legitimación de la ciencia, la tecnología y la innovación.
Estamos trabajando fuertemente en un cuerpo teórico-metodológico y al mismo tiempo poniendo de relieve los fundamentos ético-políticos para un modelo de gestión asumido para responder a las nuevas condiciones del mundo de hoy, donde prevalecen la complejidad y la incertidumbre.
Un marco donde las restricciones financieras ocasionadas por los planes políticos de un sector marcan ostensibles dificultades para iniciar todos los proyectos planificados.
Esto hace que volquemos parte de nuestro esfuerzo en incrementar nuestra capacidad para propiciar, promover, orientar y concretar más horizontalmente nuevas fuentes de financiamiento y, sobre todo, rescatar nuevas dimensiones del rol rector que le compete a este Ministerio.
Pero tenemos retos que van más allá de lo financiero. Hoy tenemos nuevos paradigmas en la producción de conocimiento y nuevos campos de saber, por lo que estamos obligados a construir nuevos espacios para el debate y la elaboración de opciones de trabajo científico, que den cuenta de nuevos modos de producir el conocimiento y nuevas maneras de articularlo a las necesidades del contexto en el que se produce.
Nuestro compromiso también busca que el Ministerio de C y T, a través de su acción, incremente y ensanche su base de acción en determinadas áreas del conocimiento, en espacios de trabajo, en presencia territorial y en relación directa con diferentes actores de la sociedad: sector productivo, sector académico-científico, sector gubernamental y comunidades. Buscamos avanzar en la articulación de nuestra participación dentro de los planes de desarrollo local, avanzando en la acción coordinada y horizontal con otros entes del Estado.
Estamos empeñados en que los resultados y los impactos de nuestra acción no se valoren sólo por el poder de financiamiento, ni por los productos tangibles alcanzados a corto plazo, sino que aspiramos a que nuestro papel rector y la acción de nuestra programación apunten a la generación y animación de espacios de gestión y al fortalecimiento de presencia institucional -política y técnica- del Ministerio de C y T. Éste es un esfuerzo de menor visibilidad inmediata pero de mayor incidencia dentro del propósito de crear y fortalecer capacidades nacionales.
En síntesis, los lineamientos de política que me propongo llevar adelante están determinados por el compromiso con la inclusión, la participación y el diálogo, y se definen en:
A. Conocimiento para el desarrollo local sustentable, articulado con los niveles estadales, regionales y nacional y con fuerte apoyo en nuestra capacidad, como lo son los organismos adscritos al MCT, entre otros: Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), Instituto Venezolanos de Investigaciones Científicas (IVIC), Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), Centro de Investigaciones del Estado para la Producción Experimental-Agroindustrial (CIEPE), y el Instituto de Ingeniería.
Para esta línea nos apoyaremos en un nuevo programa que hemos denominado Municipio Innovador será anunciado próximamente. Un esfuerzo de acción integral e integradora para que el conocimiento sirva para fortalecer todos los ámbitos de desarrollo de un municipio: científico, académico, productivo, gubernamental, comunitario.
B. Desarrollo del conocimiento universal de punta para mejorar la Vida y la Paz.
Apoyado en la investigación básica que se adelanta en nuestros propios centros de investigación y en aquellos que hemos financiado hasta ahora.
C. Fortalecimiento Institucional para el desarrollo del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI), con fuerte despliegue regional, con alta capacidad de diálogo y negociación y con mayor capacidad de medición.
Como podrán observar, hoy lo que tenemos son grandes desafíos para ser asumidos por el Ministerio, la comunidad científica y por la sociedad en general. Desafíos que definirán si hacemos una ciencia sólo para los centros de investigación o hacemos una ciencia que tenga impacto en la sociedad y sobre todo en las posibilidades de modelar e incidir en el futuro, es decir, hacer de las próximas generaciones nuestra responsabilidad.
Gran esfuerzo hay que hacer para encontrar los eslabones entre la ciencia más elaborada y las necesidades más primarias de nuestro pueblo, entre la tecnología más sofisticada y los sueños cotidianos de nuestra gente y de la gente de las próximas generaciones.
Hoy requerimos de un sistema de CTI que propicie el balance entre conocimiento universal con soberanía nacional; libertad de investigación con compromiso de país; desarrollo tecnológico con sustentabilidad; innovación con tradiciones; saber científico con saber tradicional; y visión de futuro construido desde el presente.
En este marco, reitero hoy, tener un Ministerio, una Ley y una gente dispuesta a construir nuevos horizontes de país, nos impone un nuevo compromiso de la ciencia, la tecnología y la innovación con las nuevas generaciones, con la inclusión, con la equidad, con la democracia, con la paz y con la vida.
Para eso se requiere de un sistema de CTI que haga aflorar el conocimiento como un instrumento que ilumine los caminos con audacia y compromiso frente a un tiempo colmado de retos y nuevas exigencias.
Tomado de:
• Córdova, Marlene Yadira. (2004). Ideas y Política. Caracas: Ministerio de Ciencia y Tecnología. Serie Conocimiento para el Desarrollo Sustentable.

Buenas palabras de la ministra, con mucho entusiasmo las he leido y me imagino que el equipo que le acompaña debe sentir el mismo compromiso de hacer lo mejor posible, ojala que con esta convocatoria de la mision ciencia logremos incorpoarnos otros profesionales que de verdad que queremos ayudar a empujar esta carreta, tanto es asi que en lo particular marque varios roles dentro del cual yo se que puedo ayudar: promotor, instructor, consultor, gerente, en fin donde me neciten alli estare como dijo una compatriota en el talle ESTOY RECLUTADO.
Experiencia del I Taller de la Misión Ciencia.
Definitivamente cada vez más se siguen rompiendo paradigmas. El contar con un grupo nutrido de Estudiantes, profesionales, inventores, sociologos, etc. O como bién lo defino nuestra Ministra del MCT ..."un grupo nutrido de participantes de todos los colores, texturas y tamaños"... Rompio con los esquemas a los cuales estabamos acostumbrados, y me parece aun más increible el acoplamiento, la responsabilidad y las ganas de participar en este proyecto tan hermoso que demostraron todos los asistentes. El simple hecho que integremos a esos grandes inventores que sin tener un conocimiento académico (PHD's, DOCTORADOS, etc, etc)de nuestro entorno o comunidades; y que realizan ingeniosos objetos que cubren alguna necesidad de la sociedad con solo el conocimiento empírico que pudieron aprender mediante el ensayo y error, me parece FANTASTICO. No me queda más que agradecer la oportunidad Brindada y la ratificación de sentirme RECLUTADA y ENAMORADA de este proyecto.
El Taller realizado ayer 23-3-06,creo grandes esperanzas en los asistentes,ya que nos planteo,un gran reto a enfrentar en un tiempo mínimo de 25 años.
Esto da una idea del tamaño del compromiso, estamos conscientes de que llegar a cada rincon de Venezuela es díficil,pero no imposible.
Ojala esta iniciativa del MCT, que ha ido progesando, se concrete lo mejor y siento que los que fuimos a esta convocatoria, por primera vez creemos, que se esta hablando algo serio.
Me parece muy importante la concreción de los equipos promotores de la Ciencia, en mi opinión hay que implementarlo yá("para ayer").
Estoy a la orden para integrarme en este equipo, esperando que lo hagamos con una buena organización del tiempo y el trabajo.
Especificamente puedo aportar algo en el desarollo endógeno local sustentable, a través de tecnologías limpias para el ambiente(tecnologia del Pasto Vetiver para la conservación de suelos y aguas y agricultura familiar,produción de abonos orgánicos, lombricultura y desarrollo de frutales, entre otras cosas que se pudieran hablar)
Hasta luego....