Misión Ciencia: Opinión de Jesús Puerta/Inciso
No voy a entrar (por ahora) en la discusión teórica y epistemológica. Sólo quiero expresar una inquietud. Aquí en Carabobo no hay ninguna información acerca de la muy misteriosa "Misión Ciencia". Creo que el viceministro vendrá el 18. De resto no ha habido (o por lo menos, yo no he sabido) de alguna convocatoria. Por lo demás, ya he desarrollado mis reservas y aprehensiones acerca de las misiones de este gobierno. Salvo la Robinson y la Barrio Adentro, las demás sufren con la increíble improvisación, grupalismo, burocratismo, despilfarro, hasta corrupción, etc. No estoy seguro de que los venezolanos resuelvan sustituir a los cubanos en Barrio Adentro. Ojalá. En la Robinson, el voluntarismo de la gente superó las evidentes fallas en la ejecución. La Misión Sucre es para mí un inmenso y horrible FRAUDE. Tal vez esté un poco traumatizado por lo que he visto y palpado de cerca; pero ésta es una impresión que sólo se confirma con cada nueva información que obtengo.
Las misiones provocaron en algunos la ilusión de que se trataba de una estrategia de Estado paralelo para superar el viejo Estado "pre-revolucionario". Un desafío teórico sigue siendo éste del Estado. Lo cierto es que no hay, propiamente, una teoría del Estado de este proceso venezolano. Un leninazo por ahí, un poulantzazo por allá. Eso es todo. Lo demás es consigna, verso de Alí Primera, elogio al presidente Chávez.
RL: En este y en otros campos existe la misma deuda teórica: la práctica diaria de los operadores políticos no está fundamentada en una plataforma que sea ella mima REVOLUCIONARIA (decía el viejo Lenin: "Sin teoría revolucionaria no hay revolución") De allí el enorme desafío de hacer de las Misiones algo más que "planes de emergencia", ¿Cómo?
Las misiones no pasaron de ser (en el mejor de los casos) planes de emergencia. Posiblemente, ojalá, que la Barrio Adentro de verdad se convierta en la nueva política de salud del Estado, y hacia ella converja una verdadera reforma de los estudios de medicina y demás profesiones del área de la salud. Esto aún está en pañales.
¿De veras las misiones son el germen de un "nuevo Estado"? Hasta ahora, en mucho, no han hecho sino reproducir las mismas prácticas, a veces empeorándolas, por aquello de la discrecionalidad y falta de control administrativo, del viejo Estado.
RL: El Estado heredado no sirve para impulsar una transformación radical de la sociedad, eso debe estar más que claro. La nueva institucionalidad que demanda la Constitución, por ejemplo, está por construirse. Las Misiones tienen ese sabor iconoclasta de saltarse a la burocracia y a las formalidades inútiles que tanto encantan a los idiotas. Pero por eso mismo es caldo de cultivo para la arbitrariedad y la piratería. Nadie es perfecto.
Ahora se plantea una misión CIENCIA. He leído algunos artículos de Fuenmayor y Navarro. Pienso que tal vez el planteamiento va hacia la independencia científico-tecnológica del país (ahora, de todo el bloque de poder latinoamericano ¿no?). En este horizonte (que correspondería a la liberación nacional en la perspectiva tradicional izquierdista), ojalá por lo menos se llegara a algunas cositas más o menos reformistas.
Con eso de verdad me conformaría, viendo la necesidad de, por lo menos, desarrollar nuestros propios medicamentos, nuevas técnicas para el petróleo, nuevos software, etc.
RL: La autonomía tecno-científica es uno de los ingredientes de esta Misión (como también de la propia estrategia del MCT). Pero también está en el centro de una operación de esta envergadura: 1. La apropiación popular de los saberes y tecnologías para el acompañamiento del descomunal esfuerzo de instaurar nuevas formas de producción a todas las escalas en el país. 2. La expansión masiva de estrategias de formación a todos los niveles que permitan salvar la brecha que nos marginaliza como país. 3. Construcción estratégica de aquellos nichos tecnológicos donde nuestras ventajas comparativas nos colocan en otras condiciones de negociación internacional. En fin, éstos y otros parámetros que definen esta Misión Ciencia sólo nos indican que hay una plataforma desde la cual emprender con audacia los nuevos retos que están aquí planteados.
No sé, pero me suena un poquito huecos esos llamados en asbtracto a una "revolución epistemológica". ¿Qué sería eso? ¿La transcomplejidad, esa síntesis de postmodernismo y pensamiento complejo moriniano? ¿Debemos plantearnos la misión ciencia como la imposición de un nuevo paradigma, de una nueva ortodoxia? ¿Una epistemología oficial revolucionaria?
RL: Si hay gente dispuesta a una revolución social (palabras mayores) ¿por qué esa misma gente tendría miedo de una revolución de los modos de penesar? Eso es todo: empujar con los mismo bríos en el campo político y en el campo cognitivo. Se trata de la misma voluntad transformadora. Los "materiales" no son los mismo pero la voluntad y el sentido están unidos. Las políticas públicas son justamente instrumentos que facilitan estos procesos. Líneas de acción que impulsan desarrollos en una dirección determinada. Con efectos prácticos a corto, mediano y largo plazo. Se trata de empujar las nuevas visiones, las nuevas mentalidades, las sensibilidades emergentes, las capacidades creativas de la gente, todo ello en un poderoso movimiento de insurgencia frente al conservadaurismo imperante en todos lados.
De los comentarios de Rigoberto, me pareció bien importante eso de resaltar la libertad de investigación como algo no negociable CON NINGUN GOBIERNO. Por supuesto que hay un condimento del viejo liberalismo burgués en ésto. No hay problema. Estoy totalmente de acuerdo.
RL: Habrá una mejor ocasión para ir al fondo de la idea de "libertad" que está allí implícita.
Me reservo para entrar en la discusión puramente teórica y epistemológica acerca de la ciencia y la tecnología. Sólo lanzo estas pequeñas dudas e inquietudes.
POR AHORA.
Jesús Puerta
